Guerra civil y franquismo en Castellón

Guerra civil y franquismo en Castellón

Con la llegada de la Guerra Civil en 1936, la ciudad pasó al bando republicano, hasta el año 1938 en que entraron las tropas franquistas en la ciudad. En 1936, el Ayuntamiento ordena el derribo de la Iglesia de Santa María, con el pretexto de iniciar una expansión urbana en el centro de la ciudad.


Las obras de reconstrucción de la nueva Iglesia, no culminaron en su parte principal hasta 1999, dándose por acabadas en 2009. Entre las décadas de 1930 y 1960, la ciudad alcanzó los 60.000 habitantes. Después de la guerra, se llevaron a cabo una serie de reformas urbanas interiores, en 1947, se construyó el Mercado Central en la Plaza Mayor, la urbanización del “Hort dels corders” y la creación de la Plaza Cardona Vives, uniendo la Calle Colón con la Avenida del Mar.


En 1945, se oficializaron las fiestas de la Magdalena, cuyo acto principal era la tradicional “Romería de les Canyes”, que seguía recordando la bajada de los habitantes del Castillo de la Magdalena a la Plana, a la que se añadieron diversos actos festivos. De 1960 a 1981, la población se duplicó, superando los 126000 habitantes, que se instalaron en los más de 100 grupos de población dispersos que se contabilizaron esos mismos años.


En 1960, se creó la Diócesis de Segorbe-Castellón, convirtiéndose por primera vez en la historia en sede diocesana y su Iglesia Mayor en Con catedral. En 1961, se inauguró en el Grao una importante refinería de petróleo, y 10 años después se construyó una central eléctrica de ciclo combinado. Las décadas de 1960 y 1970, fueron de una gran catástrofe urbanística, se derribaron diversos monumentos, se construyó en altura en el casco histórico y no se construyó ninguna zona verde.